Además de la recolección domiciliaria y los contenedores públicos, la ciudad cuenta con una alternativa para quienes necesitan desprenderse de grandes volúmenes de residuos: los Centros de Transferencia de Residuos (CTR). Estos espacios, gestionados por el Ente Córdoba Obras y Servicios (COyS), están abiertos de lunes a lunes y permiten a vecinos y pequeños comercios depositar, de manera gratuita, desechos que van desde escombros de construcción hasta electrodomésticos en desuso.
El CTR Villa Unión se ubica en el suroeste de la ciudad, en José Antonio Ceballos y Pasaje Llanquelen, a metros de Circunvalación. En la zona noreste funciona el CTR Rancagua, en la intersección de las avenidas Circunvalación y Rancagua. Ambos centros reciben residuos voluminosos que, de no contar con este tipo de espacios, suelen terminar en basurales a cielo abierto en los accesos a Córdoba.
CTR: qué residuos se pueden llevar
Los CTR aceptan escombros de obras y demoliciones, restos de poda y jardinería, neumáticos, chatarra, residuos eléctricos y electrónicos, así como objetos voluminosos que no ingresan en el circuito de recolección domiciliaria. En el caso de las grandes empresas que generan más de 0,25 m³ de residuos diarios, rige la obligación de inscribirse en el Registro de Grandes Generadores y contratar un sistema privado de gestión, según lo establece la ordenanza 12.648.
Impacto ambiental y social
La puesta en marcha de los CTR forma parte de una política de economía circular que busca disminuir la presión sobre el enterramiento sanitario y reducir el uso de recursos naturales. Lo separado en estos centros no se entierra: se deriva al Complejo Ambiental Piedras, a Centros Verdes y a emprendedores que reutilizan los materiales en nuevos productos.
En Villa Unión, además, la instalación del CTR permitió erradicar un microbasural que afectaba a los vecinos de la zona. Este tipo de infraestructura se presenta como una herramienta clave para combatir la proliferación de basurales clandestinos, que no sólo deterioran el ambiente urbano sino que también tienen consecuencias directas sobre la salud de quienes viven en sus cercanías.
Contar con espacios como los CTR significa ofrecer a la ciudadanía un canal seguro y gratuito para disponer de residuos que, de otro modo, podrían terminar en cualquier baldío o costado de la ruta. La correcta gestión de estos desechos no sólo ayuda a mantener más limpia la ciudad, sino que también reduce riesgos sanitarios y ambientales, favorece la recuperación de materiales y fomenta hábitos más responsables en relación con el consumo y el descarte.
