En la Provincia de Córdoba, y desde hace algunos años, se están desarrollando proyectos innovadores que demuestran el potencial del biogás para transformar desechos en energía.
El biogás es un tipo de energía renovable producida a partir de residuos orgánicos que ayuda a reducir las emisiones de gases contaminantes. Lo más interesante es que ofrece una forma efectiva de aprovechar la basura que se genera diariamente y que, de otro modo, terminaría en vertederos, contribuyendo a la acumulación y la emisión de gases de efecto invernadero.
Córdoba, pionera en la producción de biogás
Córdoba es una de las regiones pioneras en el desarrollo de esta tecnología en Argentina. En un relevamiento realizado en 2023 se informó que la provincia ocupa el segundo lugar (después de Buenos Aires) en la producción de biogás en el país.
La planta de Biogás Río Cuarto es una de las más grandes de Argentina y produce energía eléctrica a partir de residuos agroindustriales y estiércol animal. Esta planta tiene la capacidad de generar electricidad suficiente para abastecer a miles de hogares, mientras que reduce las emisiones de metano, un gas con un alto impacto en el calentamiento global.
En 2023, además, quedó habilitado el nuevo sistema de generación de energía renovable a partir de biogás ubicado en la planta de tratamiento de líquidos cloacales de Bajo Grande (departamento de Santa María).
En esta planta se recupera el gas biometano resultante del tratamiento y depuración de los líquidos cloacales procedentes de la capital provincial y, posteriormente, se convierte en electricidad destinada al transporte público y a vehículos eléctricos, entre otros destinos.
Otro proyecto relevante es el de Aguas Cordobesas, que comenzó a explorar el uso de biogás en sus plantas de tratamiento de aguas residuales. El objetivo es aprovechar los desechos orgánicos generados en estas plantas para producir energía limpia y reducir el consumo de electricidad proveniente de fuentes no renovables.
La expansión del biogás en Córdoba está alineada con los objetivos globales de transición hacia una energía más limpia y sostenible. A medida que más municipios y empresas locales adopten esta tecnología, se espera que la producción de energía a partir de residuos crezca, contribuyendo significativamente a la reducción de emisiones contaminantes en la provincia.