A 190 km de la Ciudad de Córdoba, en el Departamento General San Martín, se encuentra la localidad de Ticino, que hasta 2018 experimentaba serios problemas en materia de suministro eléctrico. Al estar geográficamente ubicados al final de una línea eléctrica, la energía que llegaba al pueblo era escasa, y en épocas de mayor demanda experimentaban cortes recurrentes.
“Llegó un momento en el que necesitamos contrarrestar esta debilidad”, apunta Pablo Margiaria, encargado de Ambiente de la Municipalidad de Ticino en diálogo con CBA Viva.
Fue así como la empresa manisera Lorenzatti Ruech, primero con capitales privados y luego con la ayuda del gobierno, comenzó con la creación de la planta Generación Ticino Biomasa que se puso en funcionamiento en 2018 y se consolidó como una de las primeras centrales de generación de energía renovable del país.
Con esta planta los problemas de abastecimiento de energía terminaron, pero también se solucionaron otros.
“Es cierto que la empresa se veía muy limitada en su crecimiento y desarrollo diario por los micro-cortes y la mala calidad del servicio. Pero también tenían problemas con la cáscara del maní. Porque era un residuo que se les acumulaba en cantidad, y no sabían qué hacer con él porque, por sus propiedades y en altos niveles de humedad, se prende fuego solo y cada tanto la localidad se veía afectada por una nube de humo”, recuerda Pablo.
Con el desarrollo de esta planta de generación de energía a partir de biomasa ambos problemas tuvieron solución: la fábrica y el pueblo ahora disponen de un servicio de energía de calidad, y las cáscaras de maní pasaron a ser la materia prima esencial a partir de la cual se genera la energía.
Podaenergía, un nuevo proyecto en marcha
En 2024 la Municipalidad de Ticino puso en marcha un nuevo proyecto: la poda-energía. “Al comenzar su gestión, el intendente Gabriel Cañas impulsó un proceso de reforestación, de reemplazar todos los árboles secos, extraerlos, y plantar nuevos. Y a esto se sumó además la poda correctiva. Pero, antes de comenzar, sabíamos que esto iba a generar mucho residuo voluminoso”, recuerda Pablo y asegura que la idea de generar energía a partir de estos residuos fue lo primero que se les vino a la mente.
“Considerando la infraestructura de la localidad, el proyecto prácticamente nació solo. Pero antes lo hablamos con las empresas para ponernos de acuerdo, porque no es el mismo tipo de biomasa el chip de madera, que la cáscara de maní”, explica y sigue: “Puliendo un par de cositas nos dijeron que se podía llevar a cabo”.
“La cáscara de maní es un residuo más liviano que el chip de madera, así que se van mezclando y haciendo un tratamiento al ingreso para no ahogar ni dificultar la alimentación de la caldera”, apunta.
“Lo que nosotros le proveemos a la fábrica es mucho menor a sus necesidades de consumo, pero a los dos nos sirve porque nosotros transformamos residuos en energía y ellos tienen un refuerzo para las épocas secas, donde la producción de maní es relativamente baja, y necesitan más material para combustionar”, suma.
“Es un proyecto que se gestó de manera integral”, dice Pablo y describe: “En la podaenergía interviene la Municipalidad, la Cooperativa local, la empresa Lorenzati Ruetsch, y los vecinos. Cada uno con un rol diferente. La Municipalidad pone la infraestructura, maquinarias, personal, y el centro de disposición donde se hace el chipeado. La Cooperativa colabora sobre todo con logística para la poda en altura, Lorenzati Ruetsch nos ha colaborado con poda, al igual que los vecinos, y la planta obviamente que es la que luego genera la energía”.
Cada agente que interviene tiene su función, y todos la realizan en tiempo y forma, demostrando que es posible que públicos y privados colaboren eficazmente en pos de un bien común para la sociedad, y el planeta.
“La Municipalidad viene trabajando desde hace mucho tiempo en cuestiones ambientales, y llevar adelante un proyecto como este nos ayuda a fortalecer la concientización”, enfatiza Pablo.
“Para que el reciclaje, el compostaje, el arbolado y todas las acciones que hacemos funcionen, hace falta el compromiso de la gente. Y la única manera de llegar a ese compromiso es visibilizando permanentemente. Que la gente vea que hay una acción detrás de otra, y que es algo continuo. Que el compromiso no se detiene”, explica.
– ¿Pueden abastecer a toda la localidad con energía generada a partir de biomasa?
-Sí, y también se suele abastecer parte del tendido rural, y a veces se abastecen a una o dos localidades vecinas. Está sobredimensionada la cantidad de energía generada para la cantidad de consumo local. Esta energía se genera, y se consume. De manera que la industria tiene que ir controlando lo que genera. No es lo mismo abastecer a toda la red, que solamente a la localidad. Al comienzo no se pensó con la idea de ser un gran generador propio, pero se pudo hacer técnicamente, y nos funciona bárbaro.




