En la tercera edición de los Premios Argentina Economía Circular, la Ciudad de Córdoba fue reconocida por dos iniciativas municipales: La Escuela Municipal de Economía Circular (EMEC), premiada en la categoría “Promoción de Economía Circular”, y el Instituto de Protección Ambiental y Animal (IPA), distinguido por su “liderazgo ambiental”.
El acto de entrega se desarrolló en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, durante el Foro Federal de Economía Circular, con la presencia del intendente Daniel Passerini, empresarios, autoridades nacionales y representantes de organizaciones vinculadas al medio ambiente y la sostenibilidad.
¿Qué hacen estos organismos para merecer el reconocimiento?
Escuela Municipal de Economía Circular (EMEC)
La EMEC fabrica diferentes objetos a partir de materiales reciclados. Entre ellos, mobiliario y equipamiento para distintos espacios comunitarios y dependencias oficiales. Entre sus productos se cuentan estructuras para jardines hechas con madera recuperada, mobiliario interior y exterior para el Concejo Deliberante, aulas abiertas para espacios de interacción escolar, elaborados a partir de plásticos reciclados y madera reutilizada. Este enfoque combina educación, transformación e innovación para responder a necesidades concretas de la comunidad, al tiempo que promueve el reciclaje y la reutilización de materiales.
Instituto de Protección Ambiental y Animal (IPA)
El IPA fue reconocido por sus esfuerzos en la gestión de residuos urbanos y la fiscalización ambiental. Entre sus logros se destaca el fortalecimiento del Registro de Operadores y Transportistas de la Economía Circular (ROTEC), que posibilitó una gestión más eficiente de residuos y una mayor integración de cooperativas de recicladores urbanos dentro de las cadenas de valor.
Además, estas acciones generaron efectos normativos, sociales y ambientales, al imponer obligaciones y regulaciones para empresas y actores vinculados a la gestión de residuos.
Por qué importa este reconocimiento
Por un lado, reconocimiento de este tipo favorecen la visibilidad nacional y pone a Córdoba en el mapa de ciudades que innovan en sustentabilidad. A su vez, es una manera de validación institucional. El reconocimiento respalda las políticas locales de economía circular, educación ambiental y gestión de residuos.
Además, representan un impulso a futuras iniciativas. Estos premios pueden atraer inversiones, alianzas o apoyo técnico para ampliar o replicar proyectos similares. Y por último, pero no menos importante, son modelo replicables. La experiencia de Córdoba puede servir de referencia para otras localidades que deseen promover economía circular en ámbitos municipales.