El consumo de energía eléctrica en Argentina creció un 13% en junio en comparación con el mismo mes del año pasado. Este dato, difundido por la Fundación para el Desarrollo Eléctrico (Fundelec), marca la interrupción de tres meses consecutivos con caídas en la demanda.
¿La razón principal de este aumento? Las bajas temperaturas registradas durante el primer mes del invierno, que llevaron a muchas familias a utilizar más estufas, aires acondicionados en modo calor y otros sistemas de calefacción eléctricos.
Este aumento en la demanda energética se sintió con más fuerza en los hogares, donde el consumo residencial trepó un 16,9%. Si bien es natural que el frío obligue a buscar formas de calefaccionarse, el uso intensivo de aparatos eléctricos impacta tanto en el sistema energético como en el bolsillo. Por eso, en estos días de temperaturas tan bajas, conviene tener a mano algunos trucos simples y efectivos para mantener el hogar cálido sin encender la calefacción.
7 consejos para calentar tu casa sin gastar energía
- Aprovechá al máximo el sol: Argentina es uno de los países con más horas de sol al día, incluso en invierno. Mantené las cortinas y persianas abiertas durante las horas de luz para dejar entrar el calor natural, y cerralas apenas caiga el sol para conservarlo. Si tenés ventanales, limpialos regularmente: el vidrio limpio permite una mejor transmisión térmica.
- Cerrá puertas y delimitá espacios: en vez de intentar calentar toda la casa, lo mejor es concentrar el calor en las habitaciones que realmente estás usando. Cerrá puertas internas para evitar corrientes de aire y mantené esos espacios más chicos y cálidos.
- Sellá rendijas y filtraciones: el calor se puede escapar fácilmente por huecos en ventanas o bajo las puertas. Usá burletes, toallas enrolladas o almohadillas para bloquear el ingreso de aire frío. Es una solución económica y muy eficaz.
- Alfombras: aliadas invisibles: los pisos, especialmente si son de cerámica o mármol, suelen enfriarse mucho. Colocar alfombras o tapetes, sobre todo en zonas de alto tránsito como livings y dormitorios, ayuda a conservar el calor y mejora la sensación térmica.
- Reordená los muebles: evitá que los sillones, escritorios o estanterías bloqueen el ingreso de sol o el paso del aire cálido en las zonas más habitadas. Un cambio pequeño en la distribución puede marcar una gran diferencia.
- Cortinas térmicas o gruesas: invertir en cortinas de tela pesada o térmica ayuda a mantener la temperatura interior, especialmente por la noche. También podés sumar forros térmicos detrás de las cortinas que ya tenés, una opción casera y accesible.
- Usá ropa adecuada dentro de casa: Parece obvio, pero muchas veces se subestima: vestirse con varias capas, medias gruesas o pantuflas térmicas permite estar cómodo sin necesidad de subir la calefacción. También es clave mantener la cabeza y el cuello abrigados dentro del hogar.
En un contexto donde la demanda energética crece y los costos de la electricidad no paran de subir, repensar nuestros hábitos puede tener un doble beneficio: cuidar el bolsillo y contribuir a un uso más responsable de la energía.