Desde esta semana, la avenida Sagrada Familia muestra una fisonomía renovada y un tránsito más ágil. La Municipalidad de Córdoba finalizó una serie de intervenciones que transformaron la arteria en un Corredor de Convivencia, una modalidad que combina mejoras en seguridad vial, infraestructura y ordenamiento urbano.
Según informó el municipio, las obras incluyeron la construcción de un desagüe pluvial de 1.400 metros lineales, una intervención clave para resolver problemas históricos de anegamientos en días de lluvia. Pero la transformación más visible está sobre la superficie: un cantero central que organiza los flujos vehiculares, limita maniobras riesgosas y suma vegetación a una zona caracterizada por el tránsito intenso y la actividad comercial.
Un tránsito que recupera dos carriles por mano
Hasta ahora, aunque Sagrada Familia contaba formalmente con cuatro carriles, el estacionamiento indebido reducía la circulación a un solo carril por sentido, generando embotellamientos y complicaciones para el transporte público.
Con la eliminación del estacionamiento general y la incorporación de espacios específicos para carga y descarga, personas con discapacidad y áreas de salud, el corredor recuperó su funcionalidad como avenida. La medida también facilita el acceso a clínicas, consultorios y comercios ubicados a lo largo de la traza.
Más seguridad vial y mejor iluminación
Uno de los problemas habituales eran las maniobras de sobrepaso por el carril contrario cuando la circulación se volvía lenta, una práctica que derivó en numerosos siniestros en los últimos años. El nuevo bulevar central, además de ordenar el flujo, bloquea este tipo de maniobras y aporta separación física entre ambos sentidos.
La obra también suma 48 luminarias LED, que mejoran la visibilidad nocturna y contribuyen a la seguridad ciudadana.
Obras complementarias y accesibilidad
La intervención incluyó la rehabilitación de sectores deteriorados mediante pavimento de hormigón y la construcción de 50 rampas accesibles, acciones que apuntan a mejorar la movilidad peatonal y la accesibilidad universal.
Una política urbana que se expande
Los corredores de convivencia se convirtieron en una política sostenida por el municipio en distintos puntos de la ciudad. Según la Secretaría de Desarrollo Urbano, obras similares ya se realizaron en 27 de Abril, avenida Del Piamonte y en la propia Sagrada Familia, y continúan ejecutándose en avenida Maipú, bulevar San Juan y avenida Ambrosio Olmos.
La apuesta oficial busca mejorar la seguridad en vías con alta circulación, ordenar el espacio público y promover una movilidad más sostenible en barrios con fuerte crecimiento urbano.
