La provincia de Córdoba avanza en la etapa final de una obra hidráulica estratégica en el departamento San Justo: la readecuación del sistema Arroyo Calchín-Canal Bajo Hondo hasta su vinculación con la Ruta Nacional 19. Se trata de una intervención clave para mejorar el escurrimiento del agua y reducir los anegamientos que históricamente afectan a campos productivos, caminos rurales y centros urbanos del este provincial.
La obra se desarrolla sobre una extensión total de 31,7 kilómetros, en una cuenca que concentra una de las mayores producciones agrícolas de Córdoba. Según se informó, el objetivo principal es optimizar el funcionamiento del canal para permitir una evacuación más eficiente de excedentes hídricos, especialmente en períodos de lluvias intensas.
Qué trabajos se están realizando
Las tareas incluyen una readecuación integral del canal, que abarca:
- Limpieza y desmalezado del cauce.
- Reacondicionamiento de pendientes y terraplenes.
- Construcción de nuevas alcantarillas de hormigón.
- Mejora de la durabilidad y estabilidad del sistema de drenaje.
Estas intervenciones buscan no solo prevenir inundaciones, sino también proteger la infraestructura vial y rural, garantizando mejores condiciones de transitabilidad y reduciendo el impacto del agua sobre la producción.
Localidades beneficiadas
La obra tiene un impacto directo sobre varias localidades del departamento San Justo, entre ellas:
- Colonia San Bartolomé
- Laspiur
- Devoto
- La Francia
En conjunto, se verán beneficiadas miles de hectáreas productivas, además de caminos rurales y áreas pobladas que suelen verse afectadas por acumulaciones de agua durante eventos climáticos adversos.
Infraestructura y producción
El sistema Arroyo Calchín–Canal Bajo Hondo cumple un rol central en el ordenamiento hídrico del este cordobés. Su correcta adecuación resulta clave para una región donde la actividad agropecuaria es uno de los principales motores económicos.
Desde el punto de vista productivo, la mejora del drenaje permite reducir pérdidas económicas, proteger cultivos y asegurar el acceso a los campos, mientras que para las comunidades locales representa un aporte a la calidad de vida y la seguridad hídrica.