La Municipalidad de Córdoba dio comienzo a la implementación del proyecto Río Inteligente, una iniciativa que busca reducir riesgos por crecidas del río Suquía mediante el uso de tecnología de última generación. Esta semana se instaló el primer sensor IoT en la intersección de calle Ibarbalz y Costanera Norte, uno de los puntos críticos del cauce en la ciudad.
El dispositivo, desarrollado por la startup cordobesa Pampa 4 —ganadora del desafío de innovación abierta Río Inteligente—, permite monitorear en tiempo real la altura del agua, emitir alertas automáticas y activar a distancia barreras de seguridad, cartelería y sirenas de advertencia para peatones y conductores. Toda la información recolectada se integrará en una plataforma inteligente municipal que centralizará los datos y permitirá la coordinación de respuestas rápidas en caso de emergencia.
Antes de la instalación se llevó adelante un estudio técnico junto a la Universidad Nacional de Córdoba y Defensa Civil, que permitió relevar profundidades y definir los umbrales de activación del sistema. Esto garantiza que las alertas se ajusten a las condiciones reales del río en cada sector monitoreado.
La importancia de este tipo de proyectos va más allá de la innovación tecnológica: representan una herramienta preventiva clave frente a fenómenos climáticos que, cada vez con mayor frecuencia, generan emergencias urbanas. Las crecidas del Suquía han sido históricamente un riesgo para vecinos y automovilistas en la Costanera, y la posibilidad de anticipar estos eventos puede reducir daños materiales y, más importante aún, salvar vidas.
El programa Río Inteligente es coordinado por CorLab, el laboratorio de innovación pública de la Municipalidad de Córdoba junto a BID Lab, y articula con las áreas de Gobierno, Movilidad y Tránsito. Se enmarca en una política de ciudad inteligente que busca aprovechar la tecnología no solo para mejorar la gestión urbana, sino también para fortalecer la seguridad y la resiliencia comunitaria.