Cuando Lucía Angeleri terminó el secundario, no tenía del todo claro qué quería estudiar. “Tenía amigas que ya sabían exactamente lo que querían, y yo estaba como… ¿qué hago?”, recuerda en diálogo con CBA Viva y cuenta que la decisión, finalmente, llegó casi de manera casual: en una charla con su hermano mellizo. “Él se había anotado para el cursillo de Ingeniería Industrial y me preguntó si quería inscribirme también. Me puse a investigar qué ingenierías había y, como siempre me interesó la química, terminé eligiendo Ingeniería Química. Fue una decisión bastante racional, pero salió bien”, dice hoy, con la tranquilidad de quien sabe que eligió el camino correcto.
Egresada de la UTN Córdoba, Lucía acaba de recibir una de las becas más prestigiosas del mundo científico: la Marie Sklodowska-Curie Actions (MSCA), otorgada por la Unión Europea. La distinción promueve la excelencia en la investigación y apoya la formación de jóvenes científicos para que desarrollen proyectos de alto impacto, establezcan redes internacionales y avancen en su carrera académica. En la última convocatoria, se recibieron 367 solicitudes de 199 postulantes de 34 países, y solo 15 fueron seleccionados. Una de ellas fue la ingeniera cordobesa.
Gracias a esta beca, Lucía realizará un doctorado en la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid, dentro del programa MSCA Doctoral Network Upcycle, que se enfoca en el tratamiento y la revalorización de residuos biogénicos difíciles de reciclar. Su tema de investigación será la “despolimerización selectiva de residuos lignocelulósicos contaminados”, un proceso orientado a aprovechar materiales como la madera contaminada para convertirlos en nuevos productos útiles.
De la curiosidad al laboratorio
Su relación con la investigación comenzó durante la carrera, casi por intuición. “En la facultad, los profesores siempre nos cuentan que a partir del tercer año podemos aplicar a becas de investigación. Son becas donde trabajás con docentes que también son investigadores del Conicet. Yo me anoté y tuve la suerte de que me seleccionara la profesora Brenda Ledesma”, cuenta.
Era el año de la pandemia y, como muchos estudiantes, Lucía debió iniciarse en el mundo científico desde su casa. “Al principio no tenía contacto con el laboratorio, así que leía muchos papers y discutía los resultados con mi directora por videollamadas. Cuando se retomó la presencialidad, recién ahí pude empezar a trabajar en el laboratorio”, recuerda.
Su primera línea de trabajo estuvo vinculada con la revalorización de residuos agroindustriales, un tema que la marcó y que más tarde sería clave para obtener la beca europea. “Brenda siempre trabajó con temas de sustentabilidad, y a mí eso me atrapó. Me di cuenta de que no solo era un desafío técnico, sino una forma de aportar soluciones a problemas ambientales concretos”, dice.
Un salto internacional
El reconocimiento de la Marie Curie Actions no solo representa un salto académico, sino también un logro que coloca a Córdoba en el mapa de la ciencia internacional. Este programa europeo financia proyectos de investigación de vanguardia en distintas disciplinas, con el objetivo de formar a la próxima generación de investigadores capaces de enfrentar los desafíos globales.
En el caso de Lucía, su proyecto se centra en buscar métodos sostenibles para tratar residuos lignocelulósicos contaminados, es decir, materiales orgánicos de origen vegetal (como la madera) que han estado expuestos a sustancias que impiden su reciclaje convencional. Su investigación apunta a descomponer selectivamente esas estructuras para revalorizar los componentes útiles y reducir su impacto ambiental.
“El programa Upcycle tiene 15 puestos distribuidos en distintos países europeos. Cada uno tiene tutores asignados y líneas de investigación definidas. En mi caso, me corresponde trabajar en la despolimerización de residuos lignocelulósicos contaminados y su revalorización. Ellos te asignan el tutor y el proyecto con el que vas a trabajar, pero tienen en cuenta tus intereses”, explica.
Si todo avanza según lo previsto, Lucía viajará a España en las próximas semanas para comenzar el doctorado. “Estamos un poco atrasados con los papeles de la visa, pero si sale todo bien me voy el mes que viene; sino, en diciembre”, comenta con entusiasmo.
Desafíos, aprendizajes y futuro
El cambio que implica pasar de un empleo estable en una empresa a la vida de investigadora en otro país no es menor. Lucía lo sabe y lo asume como parte del crecimiento personal y profesional. “Desde que me recibí, trabajé en una empresa donde tenía estabilidad, sabía exactamente qué hacía cada día. Ahora, con el doctorado, hay mucha incertidumbre. No sé cómo va a ser vivir en otro país, estudiar lejos de mi familia y mis amigos. Pero me gusta sentirme desafiada”, confiesa.
A pesar del salto internacional, su mirada sigue puesta en el regreso. “No me imagino viviendo allá para siempre. Me gustaría volver, aplicar todo lo que aprenda y seguir investigando en Argentina, si el contexto lo permite. También me gusta la parte industrial, así que no sé si volveré al ámbito académico o al privado, pero sí quiero aportar desde lo que haga”, asegura.
El deseo de regresar y poner el conocimiento al servicio del país es una constante en su discurso. “Me encantaría poder usar acá lo que voy a aprender allá. Si el día de mañana se dan las condiciones, me gustaría trabajar en proyectos que tengan aplicación directa en Córdoba”, dice.
Ciencia con propósito
Lucía tiene claro que su interés por la sustentabilidad no es una moda, sino una convicción. “Me gusta que mi trabajo tenga un sentido, que lo que investigo pueda aplicarse a problemas reales. Cuando vuelva, en caso de seguir en la investigación, continuaría en el rubro de la sustentabilidad”, afirma.
Esa búsqueda de propósito, unida a la rigurosidad técnica de su formación, parece haber sido la fórmula que la llevó a destacarse entre cientos de jóvenes científicos. Mientras el futuro se abre paso entre nuevas preguntas, la ingeniera cordobesa avanza con un objetivo firme: aportar, desde la ciencia, soluciones sostenibles a los desafíos del presente.
